Carta al Pequeño Niño Interior

Published by

on

«Han pasado los años. Me repito a mí mismo que recordar aquellas situaciones tan tortuosas es una pérdida de tiempo, pero mientras más invalido mi sentir, más puñales siento atravesar a mi corazón.

Eras pequeño, frágil e inocente. Querías vivir muchas cosas y estabas lleno de vida. Ahora eres una de las tantas millones de sonrisas que nadie logró proteger. Creciste para perder tu sonrisa y mostrar una mirada de amargura al mundo por tus sueños y sentimientos destrozados. Abandonaste tus sueños de ser un ser invencible solo para encajar con la sociedad que te hizo sentir que eras una persona ridícula por pensar diferente. Pero lo más doloroso es que creciste para darte cuenta de que tus padres no son superhéroes, sino que probablemente fueron las personas que más te lastimaron.

Miro al pasado y lágrimas caen por mi rostro, porque en el espejo ya no se refleja una persona llena de felicidad, sino un niño golpeado por la vida, triste y con muchas cicatrices físicas y emocionales.

Pequeño niño, lamento tanto que nadie te haya podido proteger de tu destino, que fue dejar de ver un mundo mágico para entender la realidad. Si pudiera en estos momentos te daría un abrazo, pero lamentablemente no puedo, porque tú eres yo y yo soy tú. No sabes cuánto me lastima informarte que las cosas no salieron como esperamos, pero lo estamos intentando, aunque a veces sintamos que no es suficiente.

Pequeño niño, cuyas heridas hacen que llore todas las noches, no escribo esta carta para culparte de todo lo malo en mi vida. Te escribo esto para informarte que estás sanando, muy lentamente, pero lo estás logrando. También te escribo esto para decirte que no tuviste la culpa de todo lo malo que te pasó, y aunque sea tarde, me encargaré de explicarte todas las situaciones que te costaron entender y tuviste que afrontar solo, porque ahora no estás solo. Me tienes a mí, tu yo adulto, para consolarte y así ambos sanar… Afortunadamente, todo cambió y ya no estamos solos.

Pequeño niño lastimado, te quiero mucho, y te prometo que un día sanarás.»

Deja un comentario