100 Días Escribiendo: Dia 2 – Un Premio Que Hayas Ganado

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He mirado hacia atrás en el libro enorme que es mi vida y me he dado cuenta de que no tengo nada que presumir. Soy una persona realmente salada. Nunca he ganado un primer lugar, pero una vez llegué a estar cerca. Así que vamos a endulzar esta anécdota con un poco con imaginación, después de todo, es mi fuerte. Ahora les contaré mi «fantástico» triunfo.

Me he metido a varios concursos de canto, dibujo y fotografía, pero lo más cerca que estuve de un primer lugar fue cuando participé en una competencia de programación en la universidad a nivel estatal. Me junté con mis amigos y compañeros e hicimos equipo para esa competencia. No voy a mentir, decían que podíamos quedarnos a dormir en la escuela, y yo soñaba con pasar una noche allí y en un descanso de la programación salir en la madrugada, tomar aire fresco y agarrarme a machetazos con el diablo o algo así, ya saben, una historia paranormal digna de contarle a mis nietos.

Para mi mala suerte, era la única mujer en el equipo con familia sobreprotectora y en toda la escuela solo se armaron dos grupos para la competencia, por lo que solo podíamos ir de 8 am a 9 pm. No era lo que esperaba, pero estaba satisfecha, pues como mi escuela estaba en las orillas de la ciudad, lejos de la civilización y en esos días no habían clases, me sentía protagonista de una novela adolescente post-apocalíptica.

Al final, la vida nos enseñó que los pueblerinos no podían ser los protagonistas de la historia, pues mi equipo quedó en tercer lugar. Para la sorpresa de todos, ganó el equipo de la ciudad que organizaba el evento, y esto último lo digo con sarcasmo, pues siempre sentimos que el concurso estuvo arreglado, pero no me meteré en detalles.

El premio fue una tarjeta de regalo en Amazon. Decidí usar la tarjeta sabiamente en algo práctico y que pudiera durar, por lo que compré tres cosas: la primera fue un hermoso afilador de cuchillos, pues como amante de las navajas era necesario y ahora forma parte de mi kit de supervivencia; la segunda fueron unos marcadores que usé mucho tiempo para mis dibujos y aún los tengo; y por último, pero no menos importante, también compré un kit de defensa personal para mujeres, pues siendo una mujer viviendo en México, es realmente importante tener uno a la mano. Muchos pensarán que quizás es exagerado, pero hasta yo he sufrido de acoso y no conozco a alguna mujer que pueda asegurar que nunca ha sufrido de acoso.

Al final, ese fue el único premio que he tenido, nunca he quedado en primer lugar, pero me gusta la historia detrás de este tercer lugar y disfruté mi premio, lo único que importa es el valor que le damos y disfrutar los momentos aunque no salgan como lo esperábamos.

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